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Los sistemas de salud en Jalisco y Nuevo León: padecen el mismo mal

Por tercera ocasión, Alfonso Petersen Farah llegó a la Secretaría de Salud Jalisco a salvarla de vicios, irregularidades y corruptelas. Igual que durante la primera y segunda administración, Petersen tomó la estafeta en medio de crisis, marcada por el desabasto de medicamentos y suministros, desorden administrativo, personal con doble sueldo y una serie de inconsistencias que ponían en riesgo la operatividad de la institución y, en algún momento, la propia salud de los jaliscienses.

En su tercera incorporación, en octubre de 2017, Petersen recibió la Secretaría con un adeudo de mil 850 millones de pesos y se comprometió a conseguir recursos para superar la crisis. Solicitó mil 200 millones de pesos al gobierno del estado y 155 a la federación.

Inconsistencias documentadas

Durante 2014, en la administración de Jaime Agustín González Álvarez, la Secretaría de Salud Jalisco adquirió 19 mil cajas de Oseltamivir, medicamento contra la influenza, a razón de 375 pesos por unidad, y con una vida útil de apenas 42 días, motivo por el cual más de 8 mil cajas caducaron muy rápidamente, por lo que la dependencia registró una pérdida de más de 3 millones de pesos.

En septiembre de 2016, un mes después del arribo a la Secretaría de Salud de Antonio Cruces Mada, se difundió que entre junio y agosto la dependencia compró 118 mil frascos de vacunas para hepatitis B, y después quedó en evidencia que 67% estaban caducas y tuvieron que ser destruidas.

Esto representó pérdidas por 7.2 millones de pesos, según la revisión hecha por la Contraloría a una parte de la administración de Jaime Agustín González Álvarez y Antonio Cruces Mada.

En su gestión, González Álvarez fue señalado en más de una ocasión por familiares de enfermos de leucemia, debido a las restricciones que pretendía imponer para la aplicación de las diálisis.

El 20 de octubre de 2017, Antonio Cruces Mada renunció a su cargo como titular de la Secretaría de Salud Jalisco, en medio de una serie de señalamientos por desorden administrativo; sin embargo, él aseguró que en su primer año como secretario “tuvimos cero observaciones por la Auditoría Superior de la Federación, algo que es histórico, que es un ejemplo de disciplina financiera”.

El 23 de octubre de 2017 Alfonso Petersen Farah asumió el mando de  la Secretaría de Salud Jalisco en medio de una serie de irregularidades anotadas en contra de su antecesor, Antonio Cruces Mada.

Una semana más tarde la Contraloría dio a conocer que encontró “un verdadero desorden administrativo en Salud”, y señaló que había evidencia del ingreso y salida de insumos sin constancias.

Entre otras irregularidades, se denunció la falsificación y desaparición de recetas en el hospital Esperanza López Mateos.

El 11 de diciembre de 2017, el memorándum dgsp/0459/2017 señalaba que en la Secretaría de Salud había 70 mil 160 piezas de Levogogestrel, hormonas o pastillas anticonceptivas caducas que carecían de carta de canje. Fue una compra masiva hecha en 2017, para distribuirse en 18 meses, pero no se hizo en su momento.

Antes de cumplirse seis meses de la llegada de Alfonso Petersen Farah a la Secretaría de Salud, la Auditoría Superior del Estado de Jalisco ha hecho observaciones en el manejo de mil 700 millones de pesos en esa dependencia, durante el periodo que comprende de 2013 a 2017.

Al 17 de abril de este año, los adeudos de la Secretaría a proveedores suman 318 millones198 mil 847 pesos con 91 centavos.

Hasta el cierre de esta edición se analizaban nuevos posibles daños por descontrol administrativo en el hospital materno infantil Esperanza López Mateos, por 6 millones 400 mil pesos. Mientras tanto, la unidad de transparencia de la Contraloría del Estado de Jalisco aprobó reservar la información de las auditorías 2017 y 2018 hasta la conclusión de las respectivas investigaciones.

Antonio Cruces Mada. Foto: Especial

Anomalías en Nuevo León

Desde el inicio de la actual administración en Nuevo León, han sido señalados presuntos actos de corrupción en la Secretaría de Salud, sin que ello haya derivado en consecuencias legales para el secretario Manuel de la O Cavazos.

El titular de la Secretaría de Salud también ha sido acusado de ser omiso, pues en noviembre de 2016 se incrementaron los casos de zika en casi 800%, y supuestamente fumigaron con productos caducos.

En enero de 2016, Adriana de la Cruz Monsiváis denunció haber sido despedida injustificadamente por haber denunciado a Manuel de la O y al dirigente del sindicato, José Orlando Carpintero Castillo, por supuestos malos manejos.

A la llegada de Jaime Rodríguez como gobernador dio a conocer los hechos, por lo que fue suspendida algunos meses, pero tras seguir cuestionando fue despedida y vinculada a proceso acusada de peculado.

Manuel de la O Cavazos. Foto: Especial

Compras a sobreprecio

Ese mismo mes el periódico Publimetro, de Monterrey, dio a conocer que en los almacenes de la Secretaría de Salud se detectaron 794 bultos, de 15 kilogramos cada uno, que contenían abate para fumigar, caducos desde mayo.

En marzo de ese mismo año el periódico Posta evidenció la compra de 53 ambulancias a un costo 47 por ciento mayor al del mercado, que además se encontraban abandonadas en diversas instalaciones de la Secretaría de Salud.

También se dio a conocer que la administración de Jaime Rodríguez Calderón pagó 72 millones de pesos con recursos federales por las unidades, y que al consultar a proveedores de la entidad, éstos ofrecieron un precio de alrededor de 37 millones por ellas.

Después que El Bronco anunció que las 39 unidades de urgencias básicas y 14 de cuidados intensivos se distribuirían en hospitales y centros de salud del área metropolitana y la zona rural, éstas se quedaron estacionadas en distintos centros de salud, según se mostró en fotografías.

En noviembre de 2016, el Congreso de Nuevo León reveló que Manuel de la O Cavazos desvió 10 millones de pesos que estaban etiquetados para programas de prevención de enfermedades, y los asignó a gasto corriente.

En julio de 2017 el periódico El Horizonte publicó que una revisión de la Auditoría Superior de la Federación (ASF) al Fondo de Aportaciones para los Servicios de Salud 2016 arrojó que había daños al erario federal por 324 millones 57 mil 639.85 pesos. El órgano fiscalizador pidió que se sancionara al secretario de Salud, Manuel de la O Cavazos, y al de Finanzas, Carlos Garza Ibarra.

La ASF señaló que existe descontrol interno en la Secretaría de Salud. “Los servicios de salud del estado de Nuevo León no disponen de un adecuado sistema de control interno que le permita identificar y atender los riesgos que limitan el cumplimiento de los objetivos del fassa, la observancia de su normativa y el manejo ordenado, eficiente y transparente de los recursos, lo que incidió en las irregularidades determinadas en la auditoría”.

Licenciada en periodismo, especialista en comunicación y conflictos armados. Amo la libertad y el respeto. Agradezco la verdad.