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Misa sin cuerpo presente

Por: Nivia Cervantes /Alberto Osorio

No hubo misa de cuerpo presente, a pesar de que todos los feligreses lo esperaban para darle el último adiós, ahí en su propia parroquia. Los vecinos de Santa Fe, en Tlajomulco, lloran la muerte del vicario Miguel Contreras García, y por su ausencia ellos se sumen en su miedo.

No tuvieron la posibilidad de despedirse de su confesor, del hombre que era acompañante de las familias pobres, de madres solteras o de padres con hijos en la cárcel, según comentan entre ellos.

La tarde del viernes 20 de abril, dos sujetos agredieron a balazos al padre Miguel cuando regresaba al templo San Pío Pieltrecina. Los asesinos llegaron preguntando por él, hasta que lo encontraron.

Su cuerpo fue sacudido a balazos por parte de sus verdugos. Los reportes de las autoridades policiacas confirman que El Homie, como los jóvenes le decían a Miguel, recibió tres impactos.

La incertidumbre de la violencia

Paradójico: el sacerdote tenía la edad de Jesús al momento del martirio, 33 años de edad. Algunos de los feligreses se ven reflejados en la suerte del vicario, sienten que también ellos murieron, aunque sea un poco, en ese mismo hecho.

La confianza quedó acribillada junto al cuerpo del padre Miguel. La tranquilidad también quedó tirada ahí. “Si eso le pasó al padre, qué no nos podrá pasar a nosotros”, se pregunta una mujer.

Transcurren los minutos y las horas del viernes; se acaba el día y el tiempo no alcanza para entender lo que ocurrió con el padre Miguel. El vecindario no da crédito. Llega el sábado y 24 horas después del asesinato, la comunidad de San Pío Pieltrecina no encuentra el sosiego, no sabe qué hacer para calmar su dolor.

En el interior de la iglesia, un coro parece que tiene como consigna nunca dejar de cantar. Es como si el mismo edificio llorara la ausencia de Miguel.

No tuvieron la posibilidad de despedirse de su confesor, del hombre que era acompañante de las familias pobres, de madres solteras o de padres con hijos en la cárcel, según comentan entre ellos. Foto: Nivia Cervantes.

Las voces de jovencitas y muchachos de diferentes edades simulan un largo y doloroso gemido que sale del templo y se pierde en el vecindario.

La escena se repite muchas veces: mujeres que lloran dentro del recinto religioso o personas que se abrazan en la calle. Una anciana mira al cielo, como buscando alguna respuestas, pero no hay nada.

La realidad ya no la cambia. No hay resurrección. Un día después, el cardenal y arzobispo de Guadalajara, Francisco Robles Ortega, habló del caso luego de la consagración de tres nuevos obispos jaliscienses y desde la sede del Santuario de los Mártires. Ahí se refirió al trágico asesinato del vicario y dijo que “las autoridades tienen que reconocer que sus esquemas de seguridad han resultado fallidos”.

“Queremos claridad, esperamos justicia”, exige el arzobispo tras aclarar que no lo dice sólo por la muerte del sacerdote: “lo digo por tantas vidas que son injustamente cegadas y tristemente permanecen en la impunidad”.

Robles Ortega calificó la violencia que vive el país de “alarmante”. Dijo que se trata de una cultura de desprecio por la vida, por lo que llamó a reflexionar y pedir para recuperar el valor de la vida y de la dignidad humana.

“Democracia chafa”

Por su parte, el cardenal emérito Juan Sandoval Íñiguez lamentó el hecho y dijo: “es parte de la violencia que vive el país”, que atribuyó a “la democracia chafa” que tenemos y a la falta de “voluntad y honradez” de las autoridades.

“Voluntad, porque no han querido y otros porque están coludidos con el crimen. Las autoridades tienen grande culpa porque han dejado que la seguridad se les vaya de las manos”, reprochó.

Recriminó la irresponsabilidad de las autoridades y su falta de coordinación para organizar a las corporaciones policiacas: “Los últimos meses de las administraciones son un desastre, unos piden permiso para competir por otros puestos y otros nomás quieren ir recogiendo lo que quede, es el año de Hidalgo, destruir papeles para que no los comprometan”.

Tras reclamar a los políticos que olvidan que su principal obligación es dar seguridad, estabilidad y paz al pueblo, llamó a los aspirantes a un cargo en el gobierno a que sean conscientes de que “es su obligación y deber, y si no lo van a cumplir, mejor que no se suban al tren”.

El arzobispo Francisco Robles Ortega criticó la ola de violencia que se vive en el estado: “lo digo por tantas vidas que son injustamente cegadas y tristemente permanecen en la impunidad”.Foto: Nivia Cervantes.

El domingo por la mañana, en Zapopan, desde el púlpito otro clérigo, de quien los feligreses prefieren que no se publique su nombre, aclara que fue compañero de Miguel en el seminario.

El sacerdote recuerda que apenas dos años atrás, él y Miguel habían formado parte de una nueva generación de sacerdotes en Guadalajara.

La tristeza marca sus palabras ante una muchedumbre que guarda silencio absoluto ante las palabras del pastor. El clérigo no descarta que detrás del crimen pudiera estar la necesidad de acallar a ese sacerdote para evitar que realizara algún señalamiento de hombres ligados al crimen organizado.

Si acaso Miguel conoció de algún tema delicado, a través de la confesión de alguno de los creyentes, hoy queda claro que se llevó ese secreto a la tumba.

Hoy los líderes religiosos descubren que una nueva fase de violencia se desata en el país. “Ahora nadie está a salvo”, dice un hombre que escucha al excompañero de Miguel, en una parroquia del municipio de Zapopan.

Hace cerca de 10 años la revista Proceso advirtió sobre el aumento de presiones de grupos del crimen organizado contra los clérigos en la zona Centro Occidente. Miguel es el primer sacerdote asesinado en fechas recientes en Jalisco.

Línea de investigación

La tarde de este lunes 23 de abril, el secretario general de Gobierno, Roberto López Lara dijo que ya hay una línea de investigación y que el crimen se pudo cometer por motivos personales y que nada tendría que ver su actividad dentro de la Iglesia Católica.

“Es personal,  categóricamente lo digo, no tenemos ninguna denuncia que se haya presentado” (respecto a amenazas) aseguró el secretario general de Gobierno.

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