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La militancia priista se debilita en Jalisco

La ex dirigente del PRI Guadalajara, Claudia Delgadillo González, rompe el silencio en torno a su salida de ese partido tras más de 20 años de militancia. Fue mediante un video que colgó el martes 6 de marzo en su cuenta personal de Twitter, donde asegura que el gobernador de Jalisco, Jorge Aristóteles Sandoval Díaz, pactó su sucesión con el candidato estatal de Movimiento Ciudadano, Enrique Alfaro Ramírez.

Pero ese no fue el único motivo, también advierte sobre el maltrato de género a las mujeres del PRI, y de la desbordante inseguridad que vive el estado. “¡Eso me movió a cambiar de opinión!”, señala.

Claudia Delgadillo aparece a cuadro, sentada en un escritorio, con camisa blanca; detrás de ella, un librero. Su mirada es fija y su rostro, recio. Acentúa cada una de sus palabras.

El mensaje va dirigido al aspirante a la Presidencia de la República, José Antonio Meade, quien cuestionó su salida del partido para irse a Morena. Según el candidato, a ella se le ofreció que diera seguimiento al proyecto de una segunda pista para el aeropuerto de Guadalajara, y una propuesta que le apostaba a la prevención para combatir la inseguridad, pero optó por un “proyecto que no quiere ampliar el aeropuerto”, que quiere “darle amnistía a los criminales” y que se está aliando con “las peores expresiones del sindicalismo”.

Claudia Delgadillo había sido nombrada por el ex titular de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) como su coordinadora nacional de campaña en Jalisco, pero no se había referido al asunto hasta que se lo cuestionaron los medios de comunicación durante su visita a Guadalajara, el martes 6 de marzo, para participar en un diálogo con los empresarios de la Asociación Nacional de Tiendas de Autoservicio y Departamentales (ANTAD), al que acudieron también sus contrincantes Ricardo Anaya y Andrés Manuel López Obrador.

El rostro de Meade Kuribreña se veía serio, desencajado y mostraba un gesto de dureza en sus expresiones.

El cumpleaños de Meade

La salida masiva de miembros del PRI hacia el Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) en Jalisco tuvo su pico más alto precisamente con la renuncia de Claudia Delgadillo González el pasado 28 de febrero.

Una semana antes de abandonar las filas del tricolor aún mostraba un decidido apoyo para el ex titular de la SHCP. En un mensaje de su cuenta de Twitter escribió: “Quedó más que claro que en Jalisco @JoseAMeadeK va a ganar porque en todos los rincones del estado se escucha un solo grito ‘Pepe presidente’ Vamos juntos y contentos #LoMejorEstáPorVenir”.

El 27 de febrero volvió a usar la misma red social para felicitar a Meade por su onomástico 49, pero le escribió un mensaje que dejaba entrever su molestia con el partido por la falta de equidad de género en el reparto de candidaturas: “Debemos impulsar transformaciones completas para asegurar un futuro con oportunidades para mujeres y hombres. ¡Felicidades!”.

Nadie entendió el trasfondo de lo que Delgadillo González le transmitió al aspirante presidencial. Por eso causó sorpresa que, al día siguiente, el candidato de Morena al gobierno de Jalisco, el doctor Carlos Lomelí Bolaños, presentara a la ex tricolor como la nueva integrante del partido. Mediante un video que se difundió también en Twitter, el abanderado a la gubernatura le dio la bienvenida.

“Estamos muy contentos en Morena Jalisco. Una gran personalidad, una mujer de gran talento y de mucho trabajo en el estado, Claudia Delgadillo, ha decidido sumarse a las filas de Morena”, dijo Lomelí Bolaños.

Claudia Delgadillo respondió lo siguiente: “Conmigo saben ustedes que siempre cuentan, saben que en el lugar donde yo esté y la trinchera, esa será su oficina, pero además hay un gran proyecto, y en eso vamos a trabajar, pero yo con ustedes de la mano”.

El mismo día en que fue presentada como la apuesta de Morena para contender por la presidencia municipal de Guadalajara, Claudia Delgadillo entregó su carta de renuncia al PRI. En ella se queja de que el partido en el que militó durante 20 años “no está a la altura de los principios que deben regir en cualquier ámbito”.

Asimismo, lamenta de que la reforma que aprobó el Congreso del Estado para permitir una real equidad de género en las postulaciones a los cargos de elección popular, quedó en letra muerta.

“Vemos y vivimos con gran tristeza que algunos partidos siguen con las viejas prácticas de repartir cuotas y candidaturas únicamente a los amigos cercanos y a los compadrazgos. Estas acciones no hacen más que demeritar el ejercicio público y la creciente falta de credibilidad en los mismos”, señala.

Después de su separación del PRI, Claudia Delgadillo González se ha mostrado extremadamente cautelosa en sus declaraciones. Punto Rojo le entrevistó vía telefónica; sin embargo, antes de difundir su video, la aspirante a la alcaldía de Guadalajara dijo que prefería darle vuelta a la página y concentrarse en su nuevo partido.

Muy concisa en sus respuestas, comentó que la invitación para incorporarse a Morena se la hizo Carlos Lomelí –quien fue su profesor en la Preparatoria número 2 de la Universidad de Guadalajara–, además de que le convenció el proyecto de López Obrador.

Precisa que si bien es cierto que en los medios de comunicación se le ubicaba ya como coordinadora de la campaña de Meade, también lo es que nunca tomó protesta de ese cargo.

Antes de terminar la entrevista explica que su sola designación como aspirante a la alcaldía de Guadalajara representa un triunfo, pues dentro del pri nunca la dejaron competir, y la última vez –cuando ya se perfilaba como la virtual candidata– tuvo que declinar a favor del ex fiscal general, Eduardo Almaguer Ramírez.

Yo ya gané porque llego a un partido donde empezaré a construir, llego a un partido donde seguramente todo ese equipo de gente que nunca dejaron participar, un equipo no grande, pequeño, sabe que tiene las puertas abiertas y que aquí va a crecer”.

Éxodo en aumento

Claudia Delgadillo no es la única que ha abandonado las filas del PRI para irse a Morena o sumarse a otro proyecto. También lo hicieron el alcalde de Tonalá, Sergio Chávez Dávalos, quien se incorporó a Movimiento Ciudadano; José Guadalupe Ledezma Ramírez, ex vocero del PRI durante la gestión de Ramiro Hernández García; Salvador Rodríguez de la Cruz, regidor y ex secretario general del partido en Guadalajara; Óscar Soltero Razo, quien incluso fue coordinador de la campaña del gobernador Jorge Aristóteles Sandoval; así como los alcaldes de Ocotlán, La Barca y Ahualulco de Mercado, Enrique García, Manuel Aranguren y Gerardo Guízar, respectivamente.

Pero la cifra podría ser mayor a la que se ha anunciado a cuentagotas en medios de comunicación. En diciembre del año pasado, Alberto Maldonado Chavarín, quien fue diputado local por el PRI, también migró al partido obradorista. El ex tricolor calcula que alrededor de 600 liderazgos abandonaron el PRI para incorporarse al proyecto de López Obrador, después de que el Revolucionario Institucional –encabezado por Héctor Pizano Ramos– les negara el apoyo y candidaturas que habían pedido.

A diferencia de Claudia Delgadillo, Maldonado Chavarín no se guarda nada y expone con crudeza los motivos por los que salió del tricolor.

“Nos hemos salido porque ha habido una falta de atención total, porque sentimos, los priistas, que ganamos y nunca estuvimos en el gobierno; la mayoría, el 80 por ciento, no estuvo en el gobierno. Sí estuvo una burbuja de amigos, y esa burbuja, muy insensible socialmente, muy insensible políticamente. Ellos se metieron a lo suyo y abandonaron al priismo”, dice en entrevista para Punto Rojo.

Refiere, por ejemplo, que a Claudia Delgadillo, siendo la coordinadora de Meade en Jalisco, Pizano Ramos ni siquiera le tomaba las llamadas, pero lo mismo hacía con diputados y presidentes municipales.

Alrededor de 600 liderazgos abandonaron el PRI para incorporarse al proyecto de López Obrador, después de que el Revolucionario Institucional –encabezado por Héctor Pizano Ramos(en la foto, al centro)– les negara el apoyo y candidaturas que habían pedido. Foto: Especial.

Ellos están concentrados en meter a sus amigos. Y bueno, la otra parte que yo noto es que van, se hace un proceso, entre comillas, consensuado, se saca un candidato y de la noche a la mañana cambian de candidato. Yo creo que esa falta de sensibilidad y atención es lo que está incitando a que todo mundo corra del PRI”, resalta.

Maldonado Chavarín revela que quien ha tomado las decisiones en el PRI no es Pizano Ramos –aunque es la cara visible del partido–, sino un grupo que domina distintos espacios de la administración pública, al cual pertenece el magistrado Leonel Sandoval Figueroa, padre del gobernador de Jalisco.

“Evidentemente él metió las manos en el proceso de las elecciones pasadas y es evidente que en este proceso, tanto el secretario general de Gobierno (Roberto López Lara), como él, están metidos en la toma de decisiones”.

El ahora morenista militó en el PRI por 25 años; fue dirigente juvenil y diputado local en la LVII Legislatura, donde presidió la Comisión Legislativa de Derechos Humanos. Desde 2005 buscaba la candidatura de San Pedro, Tlaquepaque; sin embargo, ésta le fue negada constantemente y en al menos una ocasión se enfrentó con la oposición del líder sindical Alfredo El Güero Barba, quien ha hecho de ese municipio su bastión político e influido en la designación de aspirantes a la alcaldía, como en los casos de Miguel Castro Reynoso y de su propio hijo, Alfredo Barba Mariscal, quien contenderá al cargo por segunda ocasión.

Maldonado Chavarín se reconoce como parte de aquel priismo tradicional en el que se formaron Enrique Ibarra Pedroza, Gabriel Covarrubias Ibarra, Arnulfo Villaseñor Saavedra y Eugenio Ruiz Orozco, entre otros. Priistas que, dice, “hacían las cosas con la cabeza y hacían un trabajo político elemental” para determinar qué perfiles estaban mejor posicionados.

Los que están ahora al frente del partido, expone, toman sus decisiones con el “hígado y con el estómago”.

El ex priista precisa que Morena lo buscó para integrarlo a sus filas y aceptó porque su vocación es el servicio público, y este partido le da la posibilidad de continuar su trabajo.

Maldonado Chavarín coincide plenamente con la declaración de su compañera, Claudia Delgadillo, y con lo publicado en el primer número de Punto Rojo: una sucesión pactada entre el gobierno de Aristóteles Sandoval y el candidato de MC, Enrique Alfaro .

Reportero. Estudió sociología. Aún cree que la función del periodismo es eminentemente social y no un simple intercambio de mensajes entre la clase política.