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México, pesadilla para migrantes centroamericanos

Más de 70 mil indocumentados de Honduras, El Salvador y Guatemala han desaparecido en la última década, según cálculos del Movimiento Migrante Mesoamericano. La pobreza y la inseguridad de sus lugares de origen los hacen huir hacia México y Estados Unidos, con la expectativa de mejorar su nivel de vida, aunque muchos la pierden de paso por territorio mexicano.

Los migrantes centroamericanos son uno de los grupos más afectados por la violencia en México. En su trayecto por el país, estos migrantes corren el peligro de ser asesinados, desaparecidos o forzados a realizar tareas para el crimen organizado.

Además, México está catalogado como uno de los siete países más peligrosos para brindar ayuda a los migrantes, de acuerdo con la Organización Internacional para las Migraciones (OIM). Con dos trabajadores de OIM muertos, el país se encuentra en una lista negra, entre algunas naciones africanas y de Medio Oriente, encabezada por Siria.

La misma OIM en su informe Viajes fatales indica que cuando el entonces presidente Felipe Calderón lanzó su ofensiva militar contra los cárteles de la droga en 2006, atravesar México en tren “tomó una nueva serie de peligros”. Ya en 2010, señala el reporte, “los secuestros a gran escala eran comunes” en las rutas de ferrocarril de Oaxaca, Chiapas, Tabasco y Veracruz.

El padre Alejandro Solalinde, uno de los defensores de los derechos migrantes. Foto: Tercero Díaz/Cuartoscuro.

Foco rojo

Los migrantes señalan a Tamaulipas y Sonora como otras zonas de riesgo debido al dominio de la delincuencia organizada, apuntan los resultados de la encuesta Los desafíos de la migración y los albergues como oasis, elaborada por la Comisión Nacional de los Derechos Humanos en 2017.

Además de que integrantes de organizaciones criminales los asaltan, extorsionan y secuestran, muchos inmigrantes centroamericanos son reclutados bajo presión para halconear (vigilar). Las mujeres y adolescentes son las más afectadas, detallaron los encuestados.

A pesar de la inseguridad, el número de niños que viajan solos ha ido en aumento. En 2014 el gobierno de Barack Obama, en Estados Unidos, se alertó por la gran cantidad de menores que llegaban a su país luego de pasar por México. Casi nueve mil en aquel año, según la Secretaría de Gobernación.

La migración dentro de México representa también violaciones sistemáticas a los derechos humanos, pues los jornaleros sufren explotación laboral, maltrato y condiciones infrahumanas.

Presionado por Washington para reducir el flujo migratorio irregular desde América Central, el gobierno de Enrique Peña Nieto puso en marcha en 2014 el Plan Frontera Sur. El resultado fue que de 2013 a 2015 las detenciones pasaron de 86 mil a más de 198 mil, de acuerdo con la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODOC, por sus siglas en inglés).

Sin embargo, el plan mexicano, en lugar de reducir los riesgos para los inmigrantes centroamericanos, exacerbó “el riesgo de muerte y desaparición”, afirma el informe de la OIM. La amenaza es para los inmigrantes y para quienes los asisten. Varios defensores de sus derechos han sufrido atentados, como el sacerdote Alejandro Solalinde. Otros han sido asesinados.

La migración dentro de México representa también violaciones sistemáticas a los derechos humanos, pues los jornaleros que se trasladan fuera de su región de origen sufren explotación laboral, maltrato y condiciones infrahumanas.

Un ejemplo fue en Autlán, Jalisco, cuando 94 jornaleros provenientes de Veracruz denunciaron en 2014 haber sido víctimas de abusos laborales debido a que trabajaban más de 12 horas en la cosecha de jitomate; la empresa empleadora Bonanza no les proveía alimentos y en sus cuartos sólo tenían cartones para dormir.

Los migrantes señalan a Tamaulipas y Sonora como zonas de riesgo debido al dominio de la delincuencia organizada. Foto: Christian Serna/Cuartoscuro.

Jalisco, “el pequeño norte”

Otro lamentable suceso se presentó a principios de enero de 2018 cuando en el kilómetro 13 de la carretera El Grullo-Autlán se volcó una camioneta que transportaba jornaleros agrícolas y que dejó como saldo nueve personas fallecidas y siete personas lesionadas.

La Secretaría del Trabajo de Jalisco investiga la situación laboral en que se encontraban los jornaleros para dar a conocer cómo vivían, si tenían seguro, cuánto les pagaba la empresa y cuántas horas laboraban.

Se estima que en Jalisco laboran cerca de 260 mil jornaleros, muchos de ellos llegados de Chiapas, Guerrero, San Luis Potosí, Michoacán e incluso, en menor número, llegan trabajadores agrícolas de otros países como Guatemala, Honduras o El Salvador, que reconocen a Jalisco como “el pequeño norte”, ante la proliferación de agroempresas en la región de Los Altos, Sierra de Amula o la zona sur.  

Periodista ambulante. Me interesa compartir las voces que tienen que ser escuchadas. La única contradicción que no hay en mí es ser huasteca y chilanga.