d

The Point Newsletter

Sed ut perspiciatis unde omnis iste natus error.

Follow Point

Begin typing your search above and press return to search. Press Esc to cancel.

No tengo necesidad de chambear para nadie: Alberto Uribe

S

i Alberto Uribe Camacho hubiera optado por la reelección, probablemente tendría la presidencia municipal de Tlajomulco de Zúñiga en el bolsillo, pues según la Quinta Encuesta de Percepción Ciudadana sobre Calidad de Vida 2017 –presentada por el observatorio ciudadano Jalisco Cómo Vamos el pasado 31 de mayo– fue el que más aprobación obtuvo, incluso por encima del alcalde de Guadalajara, Enrique Alfaro Ramírez.

Sin embargo, el ‘Golden boy’ de Movimiento Ciudadano decidió hacer a un lado sus pretensiones y apostarle a la aspiración de Alfaro Ramírez, al sumarse como su coordinador general de campaña rumbo al 2018.

Alberto Uribe comenzó su carrera política en las filas del PRI cuando apenas tenía 18 años de edad, bajo el cobijo y protección del ex alcalde de Guadalajara, Gabriel Covarrubias Ibarra, quien fue su mentor político, y del que aprendió a “hacer más por los que menos tienen”. También trabajó al lado de José Luis Leal Sanabria –quien fue secretario general de gobierno– y mantiene una relación estrecha con Arturo Zamora Jiménez.

Él mismo dice que su formación política está más anclada en la visión de Estado que sostenía el PRI con intelectuales de la talla de Jesús Reyes Heroles, un PRI –señala– que velaba por la gobernabilidad, y que no necesariamente tenía la visión de los “mapaches” que tanto proliferan en ese partido.

Uribe Camacho no sólo mantiene cercanía con los cuadros del PRI, sino que además goza de una buena relación con el llamado Grupo Universidad que encabeza el ex rector Raúl Padilla López. Su formación académica está enraizada precisamente en la Universidad de Guadalajara, pues es egresado de la primera generación de la Facultad de Ciencias Políticas, de la cual fue su presidente; y además fungió como jefe de asesores de Alfredo Peña Ramos, secretario general de la Universidad de Guadalajara.

El alcalde de Tlajomulco se apresta a encabezar la campaña de Enrique Alfaro Ramírez por la gubernatura de Jalisco; y de lograr el triunfo, revela que posiblemente se convierta en el segundo de abordo como secretario general de gobierno.

Enrique Alfaro y Alberto Uribe. Foto: Rafael Del Río

Enrique Alfaro y Alberto Uribe. Foto: Rafael Del Río

De la reelección a la coordinación de campañas de MC

Uribe se mostró relajado durante la entrevista, solicitada a botepronto. Su nueva encomienda incluye las campañas de presidentes municipales, diputados locales y federales.

Alberto, platícanos: ¿vas como coordinador de la campaña de Alfaro?

Sí, como coordinador de campaña de Alfaro y como coordinador de las campañas, construyendo ahí lo que creemos que debe ser una visión.

“No creo que tengan que girar las cosas en torno a una persona; estoy construyendo la visión de lo que creo que tiene que construirse para Jalisco. Estaba yo trabajando fuerte para mi reelección en Tlajomulco; también estuve mencionando Guadalajara, tenía ganas de medirme en alguna elección, pero bueno, al final platiqué con Alfaro sobre la necesidad de que el proyecto principal es lo de Jalisco, más que mi proyecto personal en Tlajomulco o Guadalajara, y por eso es que acepté ser coordinador de las campañas en el estado y de la campaña de Alfaro particularmente”.

El domingo 26 de noviembre Alfaro lanza un pequeño video en redes sociales, para informar que va solo por la gubernatura, que no hay Frente aquí en Jalisco. ¿Eso cómo les puede ayudar o les puede perjudicar?

No hay Frente en Jalisco para la decisión de la gubernatura, pero todavía hay una mesa en donde estamos revisando si podemos ir a una elección conjunta en municipios, una elección que se llama coalición parcial, pero en la gubernatura es claro que cada quien va a ir por su camino, con esa claridad.

“Al parecer hay muchos intereses ajenos en el Frente, intereses controlados por el PRI, particularmente buscando desestabilizar, pero en Jalisco se ha decidido –y decidió Enrique– que irá solamente con Movimiento Ciudadano”.

¿Pero esa separación no podría disolver el Frente?

Movimiento Ciudadano es un factor determinante para su construcción, pero aquí definitivamente Enrique es de la idea de que si iría con alguien es con Movimiento Ciudadano, se la va a jugar. Si al ratito pierde por 2 puntos porcentuales, pues te vas a acordar del tema, pero lo importante no es sólo jugar a ganar, sino jugar a lo que crees, y lo que crees prácticamente es poder construir un proyecto prácticamente solos, ¿no?

¿Con qué crees que se van a enfrentar en la elección, en la campaña electoral?

Pues me encantaría pensar en un mundo de propuestas, de soluciones, de líneas de acción en un modelo, en un método, pero no va a ser así. La gente que busca el poder es tan chiquita que en general están acostumbrados a la destrucción, a la guerra sucia, a la denostación, y después se preocupan que por qué tiene tanto descrédito la clase política, pues porque son los primeros en construir el descrédito en general.

“Entonces no espero ninguna elección respetuosa, ninguna elección donde se discuta el cómo construir las ideas que se plantean. Espero una elección de descalificación, de descrédito, de guerra sucia, y de todo el lodo posible para aventar; ese es el tipo de campañas que se suelen hacer en Jalisco, y en general muchos de la oposición. Particularmente el sistema así juega”.

El alcalde de Tlajomulco, Alberto Uribe. Foto: Rafael Del Río

La Secretaría General de Gobierno, en la mira

O a lo mejor estamos entrevistando al futuro secretario general de Gobierno.

Pues es posible, ¿no? A ver: el yo bajarme de no contender en Tlajomulco y bajarme de la posición de Guadalajara, tiene que ver también con la claridad de qué voy a hacer. Creo estar en un buen momento, de edad incluso, tengo 45 años, pero yo soy alguien muy cercano a Enrique en su primera construcción.

“Ahorita en las presidencias municipales cada quien agarramos nuestro patín, en todo: en comunicación, en visión, en todo. También creo que es el momento de hacer a un lado los egos de cada quien y sentarse a sumar un proyecto”.

“A mí me gustaría más Educación o Medio Ambiente, que son dos temas que me mueven profundamente, pero no me gusta pensar en qué será cuando no es. Estoy partiendo en mi estrategia de comunicación y en lo que yo voy a hacer como coordinador de campaña en una elección cerrada, una elección difícil, y me gusta pensar ir de arriba hacia abajo que de abajo hacia arriba, porque el madrazo es más fuerte que al revés.”

¿Tú eres el más priista de los ‘Golden boys’ del PRI?

Pues digamos que soy el que más se formó en las reglas anteriores, el único que ha leído a Reyes Heroles de arriba hacia abajo. En Jalisco prácticamente somos muy poquitos. Me formé en otra visión, la visión del Estado, la visión de la gobernabilidad, no necesariamente la visión de los mapaches. Hay una parte del PRI muy importante en la construcción del país. Hay otra de enfermos de poder y enfermos de dinero que, por supuesto, no estoy de acuerdo. Pero la [parte] teórica me parece que deja mucho que desear. Te formaban de una manera diferente.

“No voy a negar que tengo grandes amigos en el PRI, como también los tengo en el PAN, prácticamente en todas las fuerzas políticas. Me gusta pensar en la tolerancia, me gusta pensar en el diálogo, me gusta pensar en el respeto, pero no me gusta pensar que las cosas se construyen en torno a un hombre, sino en torno a una visión, y ahí pienso diferente a muchos.”

¿MC con tu coordinación en Jalisco se juega el todo por el todo?

Yo creo que en parte sí. El gran reto de Movimiento Ciudadano ha sido que depende de la figura de Alfaro, y para que Movimiento Ciudadano trascienda no puede depender de una persona, porque si esa persona se muere, se acabó el proyecto el día de mañana. Yo soy un obsesivo en la construcción de los proyectos, pensando en una visión. Cuál es nuestra visión de educación, cuál es nuestra visión de cultura, cuál es nuestra visión de medio ambiente, cuál es la visión que puede transformar esto.

“No creo que sea una sola persona; creo que eso es un grave error. El mundo de los caudillos no camina, y yo soy la persona que trabaja al interior, en donde no creo en ningún caudillo, y en donde creo replantear la visión hacia un modelo de Estado, un modelo de país. Entonces, vengo a sumar algo diferente, en general, al proyecto”.

¿Les preocupan figuras polémicas, ligadas al PAN y a MC, como Sergio Kurt Schmidt?

A mí no me preocupa. Cuando yo hice mi campaña a presidente municipal, los primeros que me brincaron para ofrecerme apoyo –y condicionado, además–, es el narco mismo; está en todas partes, está infiltrado en todas las policías, lo digo una y otra vez.

“El sistema de justicia es una verdadera decepción. A mí no me preocupa en lo más mínimo el tema de Sergio Schmidt, yo lo he saludado en dos, tres ocasiones, y si fuera lo que es, pues no me explico cómo es que el Gobierno Federal lo soltó.”

Enrique Alfaro se registra como candidato del partido Movimiento Ciudadano para contender por la gobernatura de Jalisco. Foto: Arturo Campos Cedillo

Enrique Alfaro, “con los pies en la tierra”

¿Te sumas a la campaña de Enrique por convicción propia o había algún impedimento por cuestiones de paridad de género en la que no pudieras reelegirte?

No, pues tengo el 67 por ciento de las intenciones del voto. Si hubiera un impedimento, pues cambias a otro municipio, puedes sacrificar otro municipio. Sesenta y siete por ciento de la intención del voto no es un asunto menor, y tampoco crecí tanto, gané con el 50 por ciento, crecí 17 puntos.

“No tiene nada que ver la paridad. Un municipio en el que jamás estuvo a discusión la paridad es Tlajomulco, porque tenemos uno de los mejores números del país como Movimiento Ciudadano. Nunca estuvo a discusión este tema de la paridad, lo que estuvo a discusión verdaderamente es si Enrique y yo le entrábamos juntos una vez más o no, y el anuncio de que yo le coordine la campaña a él, pues tiene que ver que nos volvimos a sentar y nos pusimos otra vez de acuerdo.

Hay analistas que ven a Enrique Alfaro con un discurso mesiánico, como si viniese a rescatar Jalisco.

Yo lo vi el domingo 26 de noviembre en su anuncio; no me parece ni mesiánico. Me parece un tono moderado, uno en el que yo puedo creer en él.

“Incluso, no es una grabación con todo un equipo de parafernalia y lleno de personas, de aplausos y decir: voy por Jalisco.

“Creo que la primera señal que manda es anunciar que va a ser candidato a gobernador y las condiciones, me parece que son de sencillez.

“Creo que todos los seres humanos al final –me incluyo– tenemos momentos de aprendizaje, y creo que Enrique tuvo un aprendizaje como ser humano en muchos sentidos: personales, familiares.

“Lo que nadie puede negar es que uno no llega a un lugar a quedar bien. Llega, toma decisiones, no siempre es el más simpático, pero me parece que en algunas cosas no polémicas ha sido eficaz. Ver las calles construyendo, ver las fuentes de cada lugar. Ve al centro en la mañana para que veas cómo está, impecablemente bello; la ciudad está mucho más embellecida, esa es una realidad.

“Hay temas polémicos en los que se mete a veces una discusión innecesaria. Son las personalidades, pero nadie podrá decir que Enrique no tiene una visión y la determinación de llevar adelante lo que cree. La clave es, evidentemente, que sumemos a muchos más jaliscienses a un proyecto donde no solamente gira él, sino gira en torno a nuestra visión”.

¿Veremos entonces a un Alfaro mucho más moderado en su discurso? 

Su popularidad es fuerte, nadie le gana una elección. Pero tú puedes tener diferencias con tu hermana o con tu hermano. Yo he tenido diferencias hasta con mi mamá, eso es natural. Y en la locura, en donde está uno inmerso, en donde prácticamente no tienes tiempo ni de descansar, por supuesto que el nivel de estrés en una ciudad como ésta [se eleva].

Me parece que en algunos momentos Enrique parecía molesto, enojado, pero tiene que entender. También debes tener la capacidad de disfrutar lo que haces, y que además necesitas la suma de muchos más. La verdad que si acepté ser coordinador de Enrique es porque lo vi con los pies en la tierra, lo vi centrado, lo vi completamente diferente a como teníamos nuestra relación. Yo no tengo necesidad de chambear para nadie.

El alcalde de Tlajomulco, Alberto Uribe. Foto: Rafael Del Río

La “papa caliente” del narcotráfico

¿Si ganan, cómo piensan combatir o controlar al narco?

Con determinación y carácter. Vamos a poner orden a este estado sin estar aceptando dádivas a cambio de no poner orden al Poder Judicial, particularmente al Ministerio Público. Como tiene que ser: con orden, con determinación, con claridad, con legalidad. Si hay que cambiar la ley y regresar al modelo que teníamos antes, pues lo haremos. Nadie te va regalar nada para poner orden, y me parece que necesitamos mucho más firmeza hoy en día, pero por supuesto que con una gran cantidad de diálogo.

No puede haber no firmeza cuando estás agarrando a un violador de una niña y entonces porque le faltó una coma a la averiguación previa lo vas a soltar, y la justicia no existe; es más importante la legalidad que la justicia. Sobre eso también voy a hacer mi chamba, si me toca participar en el gabinete. A intentar que no estemos agarrando cada día a un delincuente y al siguiente lo estén soltando. Hasta al mismo que denuncia la propia Fiscalía lo sueltan ellos mismos; ya no entiendes nada.

Yo creo que este sexenio deja mucho que desear en materia de seguridad, en materia de impartición de justicia, en materia de Ministerio Público, en materia de profesionalización, en muchas cosas. Tienes que meterte a trabajar eso.

Reportero. Estudió sociología. Aún cree que la función del periodismo es eminentemente social y no un simple intercambio de mensajes entre la clase política.