d

The Point Newsletter

Sed ut perspiciatis unde omnis iste natus error.

Follow Point

Begin typing your search above and press return to search. Press Esc to cancel.

Precarios empleos para jóvenes

El anuncio de la existencia de más fuentes de empleo que hacen los gobiernos y empresarios en el estado de Nuevo León, no reconforta a la diseñadora independiente Rocío Sánchez González.

 

Asegura que los salarios siguen siendo bajos para los profesionistas, pese a que los gobiernos presumen la creación de más empresas.

“Declaran que ‘creamos 23 empresas este año’, sí pero esas empresas no tienen nada que ver con trabajo para los profesionistas, son empleos que van dirigidos a un sector, como el sector obrero, y quienes tenemos una carrera estamos sin trabajo, o si lo tenemos es muy mal remunerado”, declara la joven regiomontana de 27 años.

La joven de clase media es egresada de la carrera de diseño de la industria del vestido. Le aflige pensar en la imposibilidad de independizarse por no gozar de un salario fijo ni prestaciones.

Rocío es de aspecto jovial. Viste un atuendo sencillo, compuesto por un cómodo pantalón negro ceñido a su estilizada figura, una blusa holgada a cuadros y tenis negros.

Su maquillaje, casi sobrio, armoniza con su carácter reservado, a excepción del tono rojo que lleva en sus labios que le da un toque de confianza.

La chica, de tez aperlada y cabellera color café, manifiesta tener la mente situada en su realidad económica, gracias a que durante sus estudios siempre laboró por sueldos mínimos y con las menores prestaciones.

“Primero abandoné mis estudios durante cuatro años porque mis padres no podían pagar mi escuela y la de mi hermano a la vez. Terminé por salirme para ponerme a trabajar. Después él también se salió”, recuerda Rocío.

Durante esa primera etapa laboral fue empleada en un call center, en donde después de empezar con un sueldo menor a los cinco mil pesos al mes, con prestaciones como fondo de ahorro y vales de despensa, llegó a ganar hasta diez mil mensuales, pero ya sin prestaciones.

“En esos lugares hay muchos jóvenes de 16 o 17 años que aceptan sueldos de tres mil pesos al mes, y ahora sin más prestaciones que el Instituto Mexicano del Seguro Social (imss). En lugar de mejorar las condiciones laborales, empeoran”, señala.

Su salario le permitió retomar sus estudios de diseño en la industria del vestido y al poco tiempo decidió abandonar la atención telefónica al cliente para buscar un empleo afín a sus aspiraciones profesionales. Llegó a una empresa que fabrica y vende ropa, en donde recibía un salario de cinco mil pesos al mes como asistente de diseño gráfico.

Las oportunidades de empleo para profesionistas son pocas y carentes de prestaciones. Foto: Mario Jasso/Cuartoscuro.

Comenta que al darse cuenta que iba a quedar atrapada en ese puesto durante ocho horas al día y con un salario mínimo, lo abandonó para ser profesionista independiente. Hoy en día presta sus servicios a empresas productoras que requieren de creación y confección de vestuario.

Las empresas y los gobiernos no dan a los jóvenes la oportunidad de desarrollarse en empleos con salarios tan bajos.

“El equipo con el que me toca trabajar se encarga de organizar los vestuarios de los clientes dedicados a la producción de videos y anuncios comerciales, para lo que nos dan un presupuesto, y el día de llamado vestimos a las personas que actuarán en las producciones. Es totalmente afín a mi profesión, y la verdad es algo que me gusta”, añade y sonríe.

Tiene la fortuna de vivir con su madre, quien trabaja como vendedora, porque de lo contrario ella no podría pagar un alquiler, servicios básicos y gasolina para su auto, agrega.

“En casa de mi mamá sí hemos batallado; ella también trabaja ocho horas diarias en una tienda departamental, con un salario que no es muy alto; pero ya entre las dos podemos hacer algo”, afirma la joven diseñadora.

Considera injusto que mientras tuvo que invertir en estudiar una profesión, con la esperanza de que ésta le abriera camino a una vida de éxito, las empresas y los gobiernos no dan a los jóvenes la oportunidad de desarrollarse en empleos con salarios tan bajos, lo que los obliga a trabajar por contratos cortos y sin prestaciones.

“Desde mediados del año pasado me he estado preocupando mucho porque ya no veo para dónde. Estoy tratando de ver mis opciones, y me niego a buscar un trabajo fijo mal pagado. Pienso que le voy a dar todo lo que pueda de manera independiente, pero siento que me estoy encerrando y ya no veo una salida, porque quiero hacer cosas, pero es muy complicado poderlas hacer”, lamenta.

Al cuestionarle qué esperaría de las acciones de los próximos gobiernos, insiste en que deben abrirse oportunidades dignas para los profesionistas. “Como freelancer el trabajo es temporal, aunque es bien pagado, dependiendo del proyecto”, señala.

“Trabajar de forma independiente no me da prestaciones ni servicio médico, y si me quisiera independizar, no la armaría ni de chiste. Sí me gustaría tener un empleo con prestaciones. También los profesionistas necesitamos un trabajo bien remunerado con el que podamos vivir”, expresa.

Periodista desde hace 20 años. Ha trabajado en distintos medios escribiendo sobre política, inseguridad y sociedad, desde Nuevo León, Coahuila y Tamaulipas. Síguela en @MelvaFrutosA