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Sheinbaum o Barrales, ¿quién da más?

 

Dos mujeres quieren verse las caras en las boletas para la primera elección de gobernante de la Ciudad de México (hasta el año pasado era Distrito Federal), el domingo 1 de julio de 2018. Muy lejos aparece el candidato priista Mikel Arriola, pues su partido casi no tiene presencia electoral en la capital del país. 

Claudia Sheinbaum y Alejandra Barrales militaban juntas en el Partido de la Revolución Democrática (PRD), que durante casi tres décadas representó a la oposición de izquierda en el país y que desde 1997 gobierna la capital.

Hoy ambas son rivales. A ambas les pesan también las sombras de hombres.

Sheinbaum, secretaria de Medio Ambiente cuando Andrés Manuel López Obrador (2000-2005) gobernó el DF con las siglas del PRD, ahora sigue a su líder máximo como candidata única al gobierno de la entidad 32, pero en esta ocasión con el Movimiento Regeneración Nacional (Morena), que encabeza las encuestas y puede quitarle al PRD su principal bastión político en todo el país.

Claudia Sheinbaum, doctora en ingeniería energética por la UNAM, es la precandidata de Morena a la jefatura de gobierno de la Ciudad de México. Foto: Diego Simón Sánchez / Cuartoscuro

Barrales, ex azafata y sindicalista, que como lideresa del PRD-DF defendió a capa y espada al tabasqueño cuando éste tuvo la puntada de postular a Rafael Acosta, Juanito, como delegado efímero en Iztapalapa para después pasarle el coto perredista a Clara Brugada, busca enfrentar a su ex correligionaria, pero ahora con un frente que acoge en la coalición capitalina a los antaño acérrimos enemigos políticos del PRD: la derecha del PAN.

En toda su historia sólo una mujer ha gobernado la Ciudad de México, Rosario Robles, pero no fue electa, ocupó interinamente la jefatura de Gobierno de 1999 a 2000 cuando Cuauhtémoc Cárdenas fue por la Presidencia de la República. Ex lideresa nacional del PRD como Barrales, Robles es hoy secretaria de Desarrollo Urbano y Territorial del gobierno de Enrique Peña Nieto, recientemente fue señalada por supuestos desvíos por el diario Reforma.

De azafata a millonaria

Alejandra Barrales surgió del sindicalismo cuando era azafata en Mexicana; Claudia Sheinbaum Pardo tiene sus orígenes políticos en un movimiento estudiantil.

La carrera sindical de la hasta diciembre lideresa nacional del PRD empezó muy joven; a los 27 años ya encabezaba la Asociación Sindical de Sobrecargos de Aviación; después, tomó el control de otras organizaciones que agrupaban diversos sindicatos. Así, Barrales Magdaleno tuvo una plataforma para ser conocida en la política.

En el 2000 le ofrecieron ser diputada plurinominal por el PRD. Aceptó y desde entonces dejó a su gremio. Sin embargo, fue hasta el último año de la legislatura cuando decidió inscribirse a ese partido en el que fue cercana a Marcelo Ebrard, López Obrador y Miguel Ángel Mancera. A los tres los ha ido haciendo a un lado según sus intereses.

Alejandra Barrales encabezaba, a sus 27 años, la Asociación Sindical de Sobrecargos de Aviación; abandonó ese gremio en 2000, cuando le ofrecieron ser diputada plurinominal por el PRD. Foto: Lucía Godínez / El Universal

Barrales ha sido dos veces diputada local, secretaria de Desarrollo Social en Michoacán, y de Turismo y de Educación en la capital. También fue senadora y presidenta nacional y local del PRD. Un día antes de marcharse de la dirigencia del partido dejó amarrada la coalición con el PAN y Movimiento Ciudadano, que espera la postule como su candidata a la jefatura de Gobierno, aunque ya le salieron dos rivales hombres, colaboradores de Mancera, quien rechazó ser coordinador de campaña de Anaya para la presidencial, como propuso Barrales de último momento.

Autoproclamada mujer de la izquierda, Barrales trabajó muy duro para unirse a la derecha, que desde que gobierna la izquierda la capital ha ido en contra de las banderas progresistas del PRD, como el matrimonio entre parejas del mismo sexo, los derechos de las mujeres, la despenalización del aborto o la legalización del consumo de mariguana, entre otros.

La precandidata del Frente lleva años metida en polémicas. En 2006, cuando era diputada local, posó semidesnuda para una revista dirigida a hombres. Explicó que lo hizo con el fin de llamar la atención y dar a conocer su trabajo político.

En 2017 trascendió que poseía un departamento de lujo en Miami y más adelante se supo que también su patrimonio incluía una lujosa residencia en Las Lomas, uno de los barrios más exclusivos de la capital. Explicó que compró ambos inmuebles con el fruto de años de trabajo, aunque no aclaró si como azafata, legisladora o lideresa del PRD.

Incondicional de AMLO

Sheinbaum fue fundadora del partido del sol azteca. No obstante, su activismo político nació en el Consejo Estudiantil Universitario (CEU), creado para impedir las reformas del rector de la UNAM, Jorge Carpizo. En 1987, tras varias reuniones con autoridades universitarias, el CEU inició una huelga y con ello evitó el aumento de cuotas escolares y se mantuvo el pase automático.

Claudia Sheinbaum se unió al activismo político en el Consejo Estudiantil Universitario, en la UNAM; posteriormente se unió al Frente Democrático Nacional, que postuló a Cuauhtémoc Cárdenas a las elecciones presidenciales de 1988. Foto: Diego Simón Sánchez / Cuartoscuro

Varios de esos alumnos, entre ellos Sheinbaum, hallaron eco en otro movimiento de izquierda que se gestaba: el Frente Democrático Nacional (FDN), que postuló en 1988 al ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas a las elecciones presidenciales de 1988, después de su salida del PRI junto con Porfirio Muñoz Ledo. Después, la científica apoyó la formación del PRD.

Sheinbaum es doctora en ingeniería energética por la UNAM y pertenece al Grupo Intergubernamental de Cambio Climático de la ONU que en 2007 ganó el Premio Nobel de la Paz. Como secretaria de Medio Ambiente con López Obrador estuvo a cargo de dos obras representativas de ese gobierno: el segundo piso del Periférico, criticado por privilegiar al automóvil y no al transporte público, y la primera línea del Metrobús.

Por esa época, su entonces esposo y jefe delegacional en Tlalpan, Carlos Imaz, estuvo implicado en los “videoescándalos” de sobornos con el empresario Carlos Ahumada, al igual que otros funcionarios perredistas. En las grabaciones se veía al delegado recibir dinero en efectivo; Imaz pasó por la prisión. Estas denuncias afectaron la imagen de López Obrador, pero no su relación con Sheinbaum.

Ella continuó siendo incondicional a quien define como líder ético y moral. La primera vez que éste buscó la Presidencia, la ambientalista dejó la Secretaría para ser la vocera de su campaña. También fue parte del “gobierno legítimo”, otra ocurrencia de López Obrador para denunciar el supuesto fraude que llevó al panista Felipe Calderón a Los Pinos.

Sheinbaum abandonó las filas del PRD para sumarse a Morena y, así, convertirse en delegada de Tlalpan. Foto: Tercero Díaz / Cuartoscuro

Abandonó su militancia en el PRD para formar Morena y en 2015, junto a otros cuatro candidatos, le dio uno de sus primeros triunfos a ese partido al ganar la delegación Tlalpan. Y justamente su trabajo al frente de esa demarcación es lo que más cuestionamientos le han acarreado.

En particular por su posible responsabilidad en la tragedia del Colegio Rébsamen, que colapsó en el terremoto del 19 de septiembre pasado y donde murieron 19 niños y siete adultos. Sus contradicciones sobre los permisos de la edificación seguro le serán reprochados en campaña.

Enseguida del derrumbe, Sheinbaum se apresuró a rechazar irregularidades en la construcción. Días más tarde acusó al Instituto de Verificación Administrativa de no avisarle que investigaba la posible falsificación de permisos. Terminó por denunciar ante la procuraduría capitalina a la dueña del instituto, Mónica García Villegas, y a dos ex funcionarios delegacionales.

Ya desde principios de agosto Claudia Sheinbaum había ganado una controvertida encuesta interna en Morena para “coordinar los trabajos” del partido en la capital. Un eufemismo para no llamarla candidata y brincarse los tiempos electorales. La lectura de esa designación fue, para muchos, un “dedazo” en favor de la “preferida” de López Obrador. Su principal rival era Ricardo Monreal.

Dos mujeres de cuidado

Hace casi seis años Alejandra Barrales no logró ser la candidata del PRD al gobierno capitalino y ahora probablemente lo será de tres partidos que juntan la izquierda con la derecha. En aquel entonces no le pudo ganar a Mancera, pero ahora abrió el PRD a la candidatura única del panista Ricardo Anaya a la presidencia, por encima de su ex jefe, como moneda de cambio para su propia candidatura.

Aunque en 2012 Alejandra Barrales no logró vencer a Miguel Ángel Mancera, en 2018 decidió aliar al PRD con el PAN a cambio de su propia candidatura. Foto: Moisés Pablo / Cuartoscuro

Ya en la contienda Barrales verá cuántos votantes que no se fueron antes con Morena lo harán ahora en castigo por unirse al PAN. O cuántos panistas se pueden hacer los desentendidos y votar por ella.

Sheinbaum irá, seguramente, con la sombra de López Obrador junto a ella, para bien o para mal.

Periodista ambulante. Me interesa compartir las voces que tienen que ser escuchadas. La única contradicción que no hay en mí es ser huasteca y chilanga.